El entorno
A solo cuatro kilómetros de la ciudad, se encuentra el encantador pueblo de Jesús, un lugar que combina tranquilidad, proximidad y comodidad. En sus calles se respira el ambiente relajado típico de la isla, con una cuidada oferta de restaurantes, cafés y servicios esenciales como supermercados y gimnasios.
A pocos minutos, se extienden las playas de Talamanca y S’Estanyol —también conocida como Cala Bonita—, donde el mar y la arena se unen con la mejor gastronomía costera. Esta ubicación privilegiada permite disfrutar de la calma del entorno sin renunciar a la cercanía de la ciudad ni al acceso rápido a los principales puntos de interés.
La villa
Completamente renovada con materiales de alta calidad, esta villa combina elegancia contemporánea con una atmósfera de serenidad. Su distribución en una sola planta crea una sensación de amplitud y armonía, reforzada por la abundante luz natural, el predominio del blanco y los detalles minimalistas.
La entrada destaca por su imponente puerta de madera, que contrasta con las líneas limpias de la fachada. Desde el pasillo principal se accede a un espacioso salón con chimenea y nichos empotrados, un espacio ideal para relajarse o compartir momentos en familia.
La cocina abierta, equipada con electrodomésticos Bosch y Gaggenau, cuenta con una amplia isla central y una vinoteca, perfecta tanto para el uso diario como para recibir invitados.
La vivienda dispone de cinco dormitorios y cuatro baños, tres de ellos en suite. Uno de los dormitorios se encuentra en un apartamento independiente con su propia entrada, cocina y baño, ofreciendo privacidad total: un espacio ideal para invitados o personal. Además, la propiedad incluye un sótano amplio y un garaje subterráneo con capacidad para tres o cuatro vehículos.
Los espacios exteriores
El exterior ha sido diseñado para disfrutar del clima y las vistas en cualquier momento del día. Desde la amplia terraza de la azotea, se contemplan unas espectaculares vistas panorámicas de Dalt Vila, especialmente mágicas al atardecer. En esta zona también se encuentra un jacuzzi, perfecto para relajarse bajo el cielo abierto.
El jardín, completamente vallado y con acceso mediante una puerta automática, alberga una gran piscina climatizada con energía solar, ducha exterior, zona de barbacoa y varias terrazas para comer o descansar al aire libre. La vegetación combina diseño y naturaleza: árboles frutales como limoneros y naranjos aportan color y aroma durante todo el año.
Una residencia lista para disfrutar, donde la elegancia moderna se une con la calma mediterránea y unas vistas que capturan la esencia de la isla.